Líderazgo


04 Oct
04Oct

Por Diana García


“Liderazgo”

 

“Confiar en ti mismo no garantiza el éxito, pero no hacerlo garantiza el fracaso” A. Bandura

  

Como bien dice Bandura en su frase el creer en uno mismo quizá no lleve directo a la meta, pero él no moverse el no intentar y el no creer, eso sí puede llevar al fracaso, la grandeza del ser humano, no se define, en una palabra, sin embargo, engloba a muchas creencias y acciones a ejecutar en sí mismo, que lo llevan a provocar o no provocar acciones que cambien su mundo. Gran parte de nuestras creencias, pensamientos y acciones, como bien decía Freud, viene de la niñez que vivió cada uno, aunque definitivamente no siempre infancia es destino, si se considera un elemento para algunas personas transitorio y en otros definitivo, se puede decir con certeza que la educación en casa forma, pero al final es uno mismo quien define qué pensar al comenzar la adolescencia, pero no es, sino hasta que llega la etapa de adultez que definimos, qué tomamos y qué dejamos que influya en nuestras vidas.

  

Para poder hablar de cómo se ve el futuro se tendría que hablar del pasado aquello donde comenzó todo, se tendría que hablar de aquellos seres humanos que te criaron, definitivamente los padres son el motor y la enseñanza más grande; la creencia y la fe de que no hay mayor belleza en el mundo, que la fortuna de estar vivo y esto es un alentador básico y fundamental en la vida, ya que con vida todo aquello que se quiera hacer se puede, al final el límite de nuestros sueños está en uno mismo.

  

Estamos en momento de crecer en plena libertad, de creer, pensar y vivir la vida de una manera distinta y las situaciones de la vida, van formándote de distinta forma, a veces más dura, porque ya no te corrigen errores, eres tú el responsable absoluto de tomar el rumbo del camino y dar todo lo mejor de ti, ¿Dónde estaban los sueños?, ¿Dónde estaban las metas?, están donde tú quieras crearlas, creerlas y vivirlas, están en tus manos. A veces te preguntarás ¿Cómo conocer la felicidad si nunca has llorado?, ¿cómo conocer la gloria sin haber experimentado el fracaso?, es ahí donde el rumbo de la vida cambia, cuando eres consciente, analizas y te preguntas sobre los hechos y circunstancias de por qué la vida te ha llevado hasta donde hoy te encuentras, en ese momento tu vida da un giro de 180° grados, en todos los sentidos y los aspectos

  

La culminación de errores, de ideas preconcebidas, de aciertos y demás, solo se logran superar a través de comenzar de nuevo desde cero muchas veces, el aprender de los errores te da mayor aprendizaje e inspiración, que a la vez será el peldaño de crecimiento personal y profesional. Creo que la mayor enseñanza que te deja la vida, es que todo camino lleva  algún lado y por tanto debes estar seguro de a dónde vas, totalmente seguro de qué es lo mejor y qué es lo que quieres, el mejor líder será aquel  que ejerza un buen “Liderazgo”, ya que los que llegan más arriba no son, los que no tienen tropiezos, sino los que luchan hasta el final por lo que aman y quieren, entendiendo que ser líder va más allá de solo seguir, sino más bien de hacerse comprender, luchar por una causa y poner todo tu amor en que esta se cumpla.

 

El mayor valor de una persona está en ser quien es, luchar por sus ideales, pero sobre todo siempre estar pendiente de los otros, ser profesionista es una cosa, ser profesional preocupado por la sociedad es otra cosa, lo más bello que puede haber, es ser un líder inspiracional, comprometido, abierto al otro y tratando siempre de ser mejor persona y así entonces dar lo mejor de sí hacia otros.

  

Por último y lo más importante para cerrar sería decir, que a través de “Liderazgo” se debe comprender que el líder no es aquel que impone a otros lo que piensa, tampoco el que hace que todos vayan detrás de él, el mejor líder es como un Maestro que trata de comprender, que como seres humanos todos tienen puntos vulnerables, todos son capaces de cometer errores, pero también son capaces de cambiar al mundo de manera positiva, quizás no lleguemos a ser Nelson Mandela, u Obama, Oprah, Jobs o cualquier otro líder a nivel mundial, pero sí podemos comenzar desde algo muy pequeño y de ahí transformar en algo grande, pero nunca dejando de soñar y de creer, quizás los grandes líderes tampoco creyeron que serían grandes y de ahí es de donde viene su grandeza.

 







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